¿Y si en vez de dejar que la IA nos quite lo divertido de diseñar, la usamos para que haga herramientas de diseño a medida? ¿Y si en vez de replicar una herramienta tradicional lo hacemos como si fuese un sintetizador, que en vez de modular ondas de sonido tenga un par de osciladores vectoriales que puedan filtrarse y procesarse?
En Laburo Estudio nos planteamos eso, y lo que comenzó como un experimento terminó en un generador visual que nos permite operar con nuestro sistema gráfico tal como nosotros queremos, y exportarlo para seguir iterándolo manualmente en Figma o Illustrator.
Nuestro sistema no es muy complejo, pero a medida que aumenta la densidad de la retícula, la ejecución se vuelve cada vez más laboriosa. Se centra en cinco operaciones sobre el Iso (serialización, rotación, escalado, deformación y espejado) sobre las que se modula la densidad de la retícula, y juega con el efecto óptico que se genera al tener detrás un plano oscuro y el Iso relleno con el color claro del fondo. No inventamos nada; como buenos laburantes que somos, nos identificamos con una estética brutalista influenciada por Enzo Mari, el colegio Manuel Belgrano en Córdoba, los techos de la FADU…
Las primeras iteraciones fueron una bosta. La IA no entendía el Iso; tendía invariablemente a verlo como una L o como la contraforma de la L. Tampoco entendía cómo se producían estos efectos ópticos entre fondo e Iso. O sea, entendía nada. Así que, como si fuese una explicación para el Junior Assistant to the Junior Designer, encaramos un proceso de enseñanza paso a paso: le dimos muchas imágenes diseñadas a mano por nosotros y registramos cada secuencia del proceso explicándole, operación por operación, cómo llegábamos a ese resultado, para, una vez asimilado, definirle qué variables tenían que poder manipularse desde la herramienta para darnos la versatilidad que buscábamos.
Fue un proceso largo y frustrante, pero con el correr de las horas y una gran quema de tokens empezamos a llegar a resultados decentes. Hoy ya tenemos una herramienta que sigue iterando, pero que cumple con lo que queríamos hacer: generar retículas, modularlas a gusto, randomizarlas y llevarlas a Illustrator o Figma. Usar la IA para agilizar, pero sin perder el oficio.
No habremos hecho la IA que te tiende la cama y te lava los platos, pero para nosotros anda por ahi.