Había una vez un señor disfrazado de Isaac Asimov corporativo, infinitamente mas aburrido e infinitamente más pedante, que hace 27 años le puso un tiro a la WWW. Es 1998. Internet es una caja de Pandora: es la web de Tim Berners-Lee y GeoCities, la web de Hillman Curtis, Joshua Davis y Yugo Nakamura, la web de Flash, Fireworks y del HTML codeado a mano.
Y de pronto aparece Jakob Nielsen con sus heurísticas perezosas, sus ínfulas grandilocuentes y sus breadcrumbs, y nos convenció a todos. O a casi todos. Y la web, que era un lugar hermoso, lleno de cosas para descubrir se volvió una librería de templates regurgitados hasta el cansancio, y los diseñadores nos convertimos en fábricas de chorizo. Chorizo con breadcrumb. Breadcrumb con breadcrumb. Todo muy UseIt e insoportablemente aburrido. Jakob Nielsen fue el paladín de la comoditización de la web y nosotros los boludos que compramos: nos daba un aire maduro, importante y bien lejos de esos hippies de Flash que hacían cosas cada vez más complicadas y difíciles de imitar.
Hoy leo un articulo ya del 2025 en el que este fulano, no contento con ponerle un tiro a la web hace ya 27 años, predice que dentro de un par de años las interfaces de usuario en la Web van a desaparecer, y la web misma va a convertirse en una capa de datos para agentes “inteligentes”, sin humanos en el loop. De gurú de la estandarización mediocre a vendehumo agéntico sin escalas. No sé por qué no está vendiendo cryptoblabla.
Gracias por tanto Jakob, te perdono, debe ser horrible soñar con ovejas eléctricas.